Nosotros Pueblo de Saharaui Galería de arte Eventos Enlaces amigos
Tienda fraterna
 

Apellido: República Árabe Saharaui Democrática
Nombre: Sahara Occidental
Seudónimo: RASD
Fecha de nacimiento: 27 de Febrero de 1976
Lugar de nacimiento: Bir-Lehlú, Territorios Liberados del Sahara
Nacionalidad: Saharaui
Idioma hablado: Hasanía, árabe y castellano
Idiomas de trabajo: Árabe y castellano
Superficie: 266 000 km2
Población: Árabe-Negra-Berberisca de origen, cuyo número todavía no está determinado definitivamente (cerca de un millón).
Cápital: El Aaiun (Provisionalmente Bir-Lehlú, Zona Liberada)
Presidente: Mohamed Abdelaziz
Sistema de gobierno: Más o menos semi-presidencialista
Profesión: El Estado del Sahara Occidental encarna las aspiraciones nacionales del pueblo Saharaui a la Libertad y a la Independencia
Principales recursos: Fosfatos, Hidrocarburos, Pesca, Varios Minerales, Entre Otros.
Moneda: La Peseta Saharaui
Principales ciudades: El Aaiun, Dakhla, Smara, Bujdur, Daora, Lagüera, Auserd, D.Cheira, Hauza,Tifariti, Bir-Lehlou, Etc.
Otros elementos: Miembro de la Unidad Africana, reconocida por más de ochenta Países en el mundo y representada ante las Naciones Unidas por su movimiento de liberación frente Polisario.
Himno nacional: Yābaniy Es-Saharā
Situación: El Sahara occidental es un territorio situado al noroeste de áfrica, en la costa atlántica del desierto del Sáhara. Sus límites son marruecos (que actualmente ocupa la mayor parte del país) al norte, Argelia al este, Mauritania al este y sur, y el océano atlántico, al oeste.

 

Proclamación de la RASD
Mapa SaharauiLa decisión de proclamar la República Árabe Saharaui Democrática fue impuesta a los Saharaui porque España se había retirado del territorio la víspera, dejando así un vacío jurídico e institucional que sólo el pueblo Saharaui, verdadero depositario legal de la soberanía nacional, puede y tiene derecho a colmar. La proclamación de la RASD es la consecuencia directa, normal y lógica de la resistencia secular llevada por los Saharaui con el fin de preservar su supervivencia contra las agresiones y las tentativas coloniales, tomando así conciencia progresivamente a lo largo de los siglos de su propia identidad nacional.

Durante la resistencia anti-colonial, la colonización y la lucha de liberación nacional, los Saharaui fraguaron su nación, de la cual han tomado conciencia a medida que la resistencia seguía y realizaba progresivamente un querer vivir juntos, expresando un verdadero plebiscito de cada día.

La RASD es sobre todo el coronamiento de la guerra de liberación nacional iniciada en 1973 por el pueblo saharaui bajo el mando del Frente POLISARIO. Aquélla intervino justo después de la reunión del 12 de octubre de 1975 en Ain-Bentili, en la frontera noreste mauritano-saharaui, durante la cual los miembros de la Djemaa, notables, representantes del Frente POLISARIO y hasta del PNUS (organización saharaui a sueldo de España y luego de Marruecos) se juntaron para sellar la unidad nacional. El 28 de noviembre del mismo año, en Guelta Zemur, en el centro-este del Sahara.  La mayoría de los miembros de la Djemaa (67 sobre 102) decidieron la disolución de esta última y la creación del Consejo Nacional Provisorio Saharaui (41 miembros) como complemento a la edificación nacional, y en réplica a los acuerdos tripartitos de Madrid.

Paralelamente a la salida de los españoles, el 26 de febrero de 1976, Rabat y Nuakchot organizaron, en El Aaiun, un simulacro de consulta: provocaron la reunión de la Djemaa, o más precisamente, de lo que quedaba de aquélla, ya que la mayoría de sus miembros se había incorporado al Frente POLISARIO para proclamar la Unidad Nacional (declaración de Guelta) contra los nuevos invasores.

La República saharaui fue proclamada unilateralmente, entonces, por el Frente POLISARIO. Los dirigentes saharaui estiman que careciendo de la posibilidad de ejercer su derecho a la autodeterminación por vía de un referéndum, y en unas condiciones marcadas esencialmente por la conspiración que se sabe (retirada de España y, simultáneamente, invasión del Sahara por Marruecos y Mauritania, quien se retiró pronto del Sahara y del conflicto) sólo el pueblo saharaui, depositario legal de la soberanía en su territorio después de la salida de los españoles se encuentra en condiciones y derecho de hacerlo.

¿Quién está habilitado, en efecto, en lugar y en nombre del pueblo saharaui a decidir del destino del Sahara? ¿Quién, en lugar y nombre del pueblo saharaui puede proclamar el nacimiento de la RASD a parte del Frente POLISARIO, quien es el representante único y legítimo del pueblo saharaui?  En cuanto fue proclamada, en unas condiciones particularmente difíciles (territorio ocupado por las fuerzas marroquíes y mauritanas, parte de la población en exilio), la RASD estableció sus fundamentos políticos, definió sus orientaciones generales y puso en pie sus propias estructuras de gobierno. El 4 de marzo de 1976, la RASD se dotó de su primer gobierno y el Tercer congreso del Frente POLISARIO, en agosto de 1976, le dio su primera constitución, la cual plantea los principios fundamentales del Estado y fija la organización política.

La proclamación de la RASD es legítima porque el pueblo saharaui es «natural y originariamente titular de su soberanía» y posee el «derecho inalienable a la autodeterminación» para gozar de su independencia. Es legal porque es conforme a los principios del derecho internacional, a las resoluciones de la ONU y de la OUA, al aviso consultivo de la CIJ del 16 de octubre 1975, así como a las conclusiones de la Misión de Visita de la ONU al Sahara Occidental en mayo y junio de 1975. Por fin es oportuna e incluso necesaria para defenderse contra la anexión del Sahara por Marruecos y Mauritania, consagrada por los Acuerdos tripartitos de Madrid, considerados como nulos y sin valor porque contrarios a la legalidad y al proceso normal de finalización de la descolonización del Sahara, preconizado por la ONU.

La RASD suscribe plenamente las cartas de la OUA y de la ONU, respeta la buena vecindad y trabaja por el establecimiento de relaciones bilaterales y multilaterales basadas en el respeto mutuo. Es firmante de la carta africana de los derechos del hombre y de los pueblos y suscribe plenamente la carta universal de los derechos del Hombre. La República saharaui ha sido reconocida, desde su proclamación, por numerosos Estados en el mundo y consagrada por la OUA, de la cual es miembro de pleno derecho desde 1984. Es, desde julio del 2000, miembro fundador de la Unión Africana, cuya gestación sigue en proceso.

Riquezas abundantes

La RASD es para el Magreb lo que es Kuwait para el Golfo. Es un país muy rico en minerales, en hidrocarburos, con una costa de más de mil kilómetros entre las más abundantes en peces en el mundo.

Pesca . La costa sahraui encierra uno de los bancos de peces más importantes del mundo. Representa una producción anual evaluada en 10 toneladas por km.

Hidrocarburos . Las investigaciones efectuadas en los años 1960, particularmente por sociedades norteamericanas, entre ellas Mobil Oil, Gulf Oil, Texaco y Esso, atestiguan, según fuentes creíbles, la existencia de petróleo y de gas natural en Saguia-el-Hamra y a lo largo de la costa del Sahara. Actualmente la RASD tiene firmados ocho contratos con empresas petroleras inglesas, australianas, sudafricanas y norteamericanas, para que después de finalizar la controversia con Marruecos, comiencen a ayudar en la explotación de dichos recursos energéticos.  

Minerales . Según las declaraciones que hizo un ingeniero de minas del Servicio de Prospecciones Mineras Españolas en el Sahara ante el Consejo Superior de Estudios Científicos de Madrid, entre los minerales «ya descubiertos» se pueden citar: níquel, cromo, platino, oro, plomo, corindón, plata y cobre, entre los otros minerales estimados posibles, el wolframio y el estaño.

El fosfato . Por su abundancia (cubriendo una zona amplia que va desde Izik cerca de El Aaiun hasta la península del Cabo Blanco .o sea unos 800 km.), el fosfato sigue siendo de momento la principal riqueza del país.

Energía solar . La RASD es un país de sol. Esto ofrece muchas posibilidades en varios sectores y sobre todo en cuanto a energía y comunicación. Esta riqueza se utiliza mucho hoy en los campamentos de refugiados y en los territorios liberados.

Agua . Cientos de pozos, que cubren todo el territorio, atestiguan la abundancia del agua subterránea y sobre todo de una importante capa freática que representa una inmensa riqueza acuífera.

Una sociedad nueva

A semejanza del conjunto de los Estados africanos, la República saharaui es un Estado pluritribal, caracterizado por cierta homogeneidad cultural conformada por la historia. Las tribus que se reparten el territorio del Sahara comparten también una historia en gran parte común, hecha de alianzas y de relaciones conflictivas. La sociedad saharaui es una sociedad mora, arabófona.
 
En veinticinco años, la República saharaui ya ha fijado las bases de las instituciones que regirán el Estado Saharaui, una vez restablecida totalmente su soberanía en la totalidad de su territorio.
 
Los Saharauis están muy orgullosos hoy de tener la tasa de escolarización más elevada en el Magreb, hasta en África, y de encontrarse a salvo de las epidemias que estragan otros países. El objetivo es edificar una sociedad en la cual cada uno tenga un sitio, una sociedad en la cual no se olvide o excluya a nadie.
 
Otros sectores

La mujer no está marginada. Los Saharauis son conscientes de que el esfuerzo nacional de liberación y de edificación del país exige la participación de todos y todas. Hay sitio para todos, y sobre todo para la mujer, a quien los valores y las tradiciones de la sociedad bidhan (mora) en general y saharaui particularmente, otorgan un sitio privilegiado, claramente distinto de la posición de sus hermanas en el resto del mundo árabe y musulmán.

Al contrario de lo que se puede constatar en otras sociedades árabes y africanas, la mujer saharaui desempeña un papel importante, tanto en el sector de producción económica como en las estructuras políticas y administrativas de la RASD. Antes de la colonización, ya disfrutaba de una gran emancipación.
 
La organización de la sociedad saharaui no sólo toma en cuenta la finalidad de la instauración de la soberanía de la RASD en la totalidad de su territorio nacional y su reconocimiento internacional por medio de su afirmación en el seno de la sociedad internacional, sino que asume también la totalidad de su independencia y se proyecta hacia el futuro. El esfuerzo de creación de una sociedad saharaui nueva, democrática e igualitaria, particularmente aboliendo la esclavitud, erradicando les desigualdades o eliminando el tribalismo, todavía no ha demostrado, en efecto, su verdadera medida.

 

Resistencia y represión marroquí en las zonas ocupadas

El drama del pueblo saharaui empezó en 1975 con la invasión del Sahara por las tropas marroquíes. Huyendo de la represión, perpetrada con una extraordinaria barbaridad, según testimonios concordantes, miles de saharauis se juntan, primero, en la parte oriental del país, particularmente en Um Dreiga y en Tifariti, antes de verse obligados, bajo los bombardeos efectuados por la aviación marroquí, a tomar el camino de la evasión y a cruzar la frontera argelina para instalarse, por fin, aprovechando la hospitalidad del pueblo argelino, en lo que se conoce hoy como los campamentos de refugiados sahrauis, en la frontera argelino-saharaui, en una comarca inhóspita situada cerca de Tinduf, en el sudoeste de Argelia. Desde entonces, el pueblo saharaui está separado en dos: una parte en exilio, otra bajo la ocupación marroquí. Esta separación está reforzada por los muros de defensa marroquíes que aíslan las zonas ocupadas del Sahara en un verdadero gueto, tanto de las zonas liberadas como del resto del mundo.

Encuadrados por un aparato represivo que cuenta con varios miles de agentes de seguridad marroquíes, los Saharauis que viven en las zonas ocupadas sufren cada día la dolorosa experiencia, desde hace veinticinco años, de la violación de los derechos del hombre más elementales. Fueron víctimas durante los años 1975-76 de los bombardeos de napalm, de fósforo blanco y de las bombas de fragmentación, cuyo uso está internacionalmente prohibido. Los testimonios abrumadores, relatando los horrores y las atrocidades cometidas por tales bombardeos casi no fueron escuchados.
 
Desde la invasión del Sahara, los arrestos, las detenciones iban a sucederse con una velocidad impresionante. El drama de los Sahrauis era tal que hoy ya no existe familia que no haya sido víctima de cerca o de lejos de la represión marroquí. Miles de personas fueron detenidas, entre las cuales cientos murieron en las cárceles marroquíes. Otros cientos desaparecieron. El mundo se dio cuenta en 1991 de la verdadera cara de Marruecos cuando las autoridades marroquíes pusieron en libertad 301 desaparecidos saharauis, algunos detenidos desde 1976. «Cientos de desaparecidos sahrauis, hombres, mujeres y ancianos, según Amnistía Internacional, tras la reaparición en junio de 1991 de 200 a 300 detenidos en secreto sin juicio en Kalaat M.Guna y en El Aaiun desde 1975 y 1978.

Todavía hoy, los liberados de los presidios marroquíes que no han sido juzgados en ningún momento de su larga detención, viven en libertad vigilada. Pese a sus reivindicaciones, no disfrutan de ninguna indemnización ni ayuda social.

La gran cárcel en la que está encerrada la población saharaui en las zonas ocupadas, condenada al silencio, es tal que la información sólo llega al exterior cuando unos Saharauis logran huir y juntarse con sus hermanos en los campamentos de refugiados o cuando, raras veces, unos observadores exteriores, a menudo periodistas, logran infiltrarse de incógnito en la región ocupada del Sahara.
 
Con el fin de alcanzar su objetivo, las autoridades no escatiman en los medios ni en los métodos para establecer el terror e imponer el orden colonial marroquí, en total impunidad.

El combate de los Saharauis en las zonas ocupadas ha llegado, en los últimos momentos, a hacerse oír. Las múltiples manifestaciones regularmente organizadas por los estudiantes, los trabajadores, los de Bucraa entre otros, son severamente reprimidas. Pero han sido sobre todo las grandes manifestaciones de febrero y marzo de 1999 en El Aaiun y en Smara, asimiladas a una entifada saharaui, seguidas por la Agencia francesa AFP y por el diario madrileño El País, las que han recordado a la comunidad internacional que los Saharauis, donde quiera que se encuentren, rechazan la ocupación marroquí y están dispuestos a enfrentarse al terror, las ametralladoras y los blindados para defender su dignidad, y que la tentativa marroquí para imponer la integración del Sahara en Marruecos se quedará en un eterno espejismo.

Solidaridad internacional

La RASD está amparada por una gran red internacional de solidaridad, concentrada principalmente en Europa. Solo por el Sahara cada año los comités y asociaciones de apoyo o de solidaridad de casi todos los países de Europa, pero también de América del Norte, de América del Sur, de Asia y de Australia se reúnen en una capital europea con los responsables saharauis.

 
Para leer sobre la historia de Saharaui dar clic aquí

 

  Solidarios con el pueblo de Saharaui, 2008   Contáctanos   www.galeriasaharaui.org